jue
03
mar
2011
En persona es aún más encantador de lo que parece. Detrás del dios que eclipsa en el escenario al ritmo de sus caderas hay un hombre sencillo, cercano, muy humano. Y vulnerable. Pero, ante todo, ...
exuda ganas de vivir por cada uno de sus poros. Más (Música Alma Sexo) es su nuevo trabajo después de un lapso tres años, toda una declaración de principios y un espejo de su verdadero yo, tras sincerarse con el mundo.
¿Cómo fue la gestación de este álbum?
Me ha llevado dos años enfocado únicamente en este trabajo. Cuando terminé mi libro brinqué a la música. Mi única prioridad eran mis hijos y que yo estuviera bien para mis hijos y para que esto
saliera bien. Y empecé a escribir desde un punto bien limpio: todo estaba en su lugar para poder desprenderme de cosas. Y las letras lo dicen todo. Necesito más a la vida, y no porque no esté
feliz, sino que la mente es la que te limita, siempre te pide más. Es un trabajo muy especial
Y encontramos aires nuevos, incluso más roqueros...
Sí, el productor Desmond Child tomó grandes riesgos para no hacer lo mismo de antes pero sin perder tu esencia, pero obviamente con la palabra evolución escrita en todas las paredes, para que no
se nos olvidara eso.
El CD se iba a llamar Vida, porque según veo este álbum así veo mi vida, pero pensé ¡qué aburrido!
¿Por qué ese título, Música Alma Sexo?
El CD se iba a llamar Vida, porque según veo este álbum así veo mi vida, pero pensé ¡qué aburrido! Hay una canción que se llama Más, y así llegaron estas tres palabras: Música Alma Sexo, ¡así es
la vida! La música es espiritual, el alma, ni te cuento, y el sexo es muy espiritual también (risas). Son tres cosas que son muy importantes no sólo para mí, sino para todo el mundo.
¿Y a dónde le ha llevado su búsqueda espiritual?
Mi búsqueda espiritual comenzó a los diez años, entonces era monaguillo. Ahí nació esa búsqueda de Dios, y te haces muchas preguntas, porque desde los 12 años prácticamente me he pasado la vida
montado en un avión y me he topado con muchas filosofías de vida. Un día dije: soy budista, otro soy taoísta, luego dije, no, sigo siendo católico, no, protestante... Me he dado cuenta que mi
alma es lo más cerca que tengo de Dios y que hay un contacto directo entre estas dos energías maravillosas. Mi Dios es lo mejor que existe, una cosa tan maravillosa, tan pura, tan limpia. Y
seguiré buscando.
Una de sus nuevas canciones, Basta ya, parece cantarla con toda el alma, desde muy adentro. Dice cosas como "Basta ya/De hacerle una prisión/A lo que siento/Y fingir que soy
sincero".
Un día llegué al estudio y dije: "toca unos acordes que necesito gritar esto, y no puedo más". Y me paré detrás del micrófono y empecé a repetir "basta ya" una y otra vez, con un coraje, se
volvió como un mantra, expresaba mi dolor (canta la canción y de pronto muestra el brazo: se le ha puesto la carne de gallina al hacerlo). Así nació. Después me senté con Claudia Brant, que es
una gran compositora, y me ayudó a poner todo en orden.
¿Se ha llegado a sentir en una prisión?
También hablo del despertar espiritual, del poder decir a partir de aquí voy a ser fiel a mí, y borraré el dolor. Es un grito pasional y revolucionado del amor propio.